La maga: Mirta Colángelo

Y sí, sin dudas. Mirta es la mujer más maga, maja, alada (aunque ande ahora con su bastón) que he conocido.

Con sus libritos en la cabeza hace años, su susurrador ahora, sus mails siempre escritos en violeta, lleva la poesía a flor de piel. Siempre tiene una guardada bajo esas mangas que cubren sus alas. Siempre la caricia y el abrazo listos para arrullar a los demás, poetas, artistas, pibes o taxistas que necesitan un consuelo en forma de poesía.

Esta vez le fallé. Me invitó al homenaje que le hacían en la 37 feria del Libro de Buenos Aires, y le fallé. Y no hay nada que me duela más en este fin de semana trágico que tuve que haberle fallado a ella. A la maga. Mejor dicho sí, fue haberme perdido su homenaje. Porque ella seguro seguro, lo disfrutó como nunca.

Les dejo aquí dos links, uno a esa sala colmada y  la osadía de Mirta de sentarse al borde del escenario, para hablar con voz cautivante y profunda , de paloma que recorrió mucho cielo.El otro , más íntimo a la Bahía del Susurro…un blog de Bahía Blanca, lugar donde reside la maga, y el grupo de susurrantes que ella formó.

http://labahiadelsusurro.blogspot.com/2010/09/y-fue-esa-edadllego-la-pesiaa-buscarme.html

http://blog.el-libro.org.ar/2011/05/01/los-cuentacuentos-ya-recorren-los-pasillos-de-la-feria/

Les dejo también,  la poesía que me mandó y que le pedí me susurre a través de su tubo mágico, ella no usa varita, no, usa un susurrador que va de su boca al oído de quien quiera escucharla, de quien tenga la fortuna de cruzarse en su camino con esta mujer que huele a libro , que dispara proyectos, que ennoblece la vida.

Entrañable Mirta:

Mil perdones por no haber podido ir a abrazarte, ni escuchar de tu boca el poema de La gran Juana, como escribiste en el asunto. Seguro, seguro, era de color violeta.

Que haría yo sin tus flores
que haría yo sin esta permanencia
de tu gesto y tu lugar
Que haría yo si debiera pensar
en pérdida, olvido y sobre todo final
Que haría yo si no tuviera
la certidumbre de tu memoria.

Juana Bignozzi

Gracias por Tu palomar que no pude aprovechar!

Diana

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About dianalaurencich

Soy una mujer que escribe, como dice Abelardo Castillo. Escribo desde que tengo uso de razón. Es lo que me mantiene viva, además de mi hijo y algunas pocas cosas más. Hasta hace poco pintaba todo el tiempo. Ahora a veces, pero me cansé del mundillo de los "artistas plásticos" y de entrar o salir del "mercado". Yo voy al mercado a comprar fruta, chorizos; no entiendo cuando se habla de mercado del arte. Fueron veintitreinta años casi, exponiendo por todo el mundo, haciendo muchas pinturas. El otro día alguien decía que Van Gogh hizo setecientas, yo pinté más. Creo que el doble. Vendí acá y vendí allá. Y sigo. Pero fuera del " mercado". Lejos de los artistas que en cinco años ( y gracias a un par de tipos) de no agarrar ni un lápiz, pasan a ser cotizados en miles de dólares. ¿A dónde queremos llegar con eso? ¿A que unos pocos consuman arte y los demás piensen que no es para ellos? Eso es lo que me desvela. Ahora me quedan unas cincuenta pinturas, no creo que pinte más hasta que se terminen de vender. Mientras tanto escribo. Voy por la tercera novela. Ninguna editada. Nada. Algunos me dicen vaga. Otros rara. Yo creo que mis novelas se van a leer cuando muera y se va a entender mucho de lo que fue mi vida y de la de los que me rodearon. Por eso este blog, hoy, enero de 2015, en vez de continuar con el blog Anoche me fui del facebook, pienso seguir con este. Es más completo y más real. Porque abarca más de lo que es mi carrera de pintora, de escritora, tiene pensamientos y tiene videos. De a poco voy a ir ordenando todo lo que está mezclado. Desmalezando. Y así se entenderá mi vocación de renacentista, de humanista. Siempre pensé que hay muchas profesiones para tener en la vida. No sólo una. Yo comencé pensando que sería arquitecta. Me sorprendí al escuchar a mi ex cuñada diciendo que los menos estructurados estudiaban pintura. Me metí en Bellas Artes y creí que era pintora. Hasta que escuché a mi gemela diciendo : ella no va a ser pintora, ella va a ser diseñadora o algo así, después ella misma me llamó poeta. Pues bien, aunque mi carrera como pintora funcionó más allá de los 25 años, incursioné en la escenografía y me enamoré de los sets de filmación. Pero al tiempo debí partir y me olvidé de los sets. Las notas sobre mí como la maga del color, en diarios o revistas jamás alimentaron mi ego, más bien alimentaban el de mis amigos, que para esa época los tenía a montones. Después el "mercado de arte" (o la calle) se puso duro, ya no era tan fácil vender como antes. Entonces estudié marketing, por supuesto ya a esta altura había trabajado limpiando casas, asistiendo a odontólogos, enseñando el español y alemán y todo un abanico de profesiones que me hacían sentir ,como quien dice, más humana, hay que estar en la piel del pobre para sentir la pobreza y no inventarla. Jamás me sentí una elegida , jamás un talentosa para algo en especial, sí feliz de trabajar en lo que me saliera, todo muta, todo pasa. Después del marketing tuve una época política, de meterme con colectivos de la calle, mujeres golpeadas y niños abandonados: fue enriquecedor estar cara a cara con esa realidad. Y al vivir en la isla de Lanzarote, en España, un amigo vasco me empujó hacia el medioambiente...y ahí fue juntar todos los pedazos de todo y hacer un trencadis...esa maravilla que hizo Gaudí en el Park Güell...pero España no sólo me descubrió el medioambiente gracias a este amigo; gracias a otro de origen valenciano y a una poeta argentina, que me dieron el gran empujón, me decidí a ponerme las pilas para mostrar lo que tenía escrito: en eso estoy, aunque mi vagancia y mi asco por las relaciones públicas pesen a veces más. Junto con la escritura vino el cine y con el cine la escritura de guión. Me especialicé en diálogos, bastante redundante como gemela, pero es que desde que fui un óvulo y un espermatozoide a medias con mi hermana, me acostumbré a eso, a hablar. Y de fondo están o estuvieron siempre los perfumes, hacer perfumes naturales me da placer, mucho. Mis perfumes se llaman Martial Canterel (claro que sí, como el personaje de Raymond Russell ). Los hago a pedido, para amigos o parientes. También hago una línea de cremas y aceites llamada Clêo Diane de Merode inspirada en una bailarina francesa que más fue reconocida por ser modelo de varios pintores de la época que por su danza). Así que hasta hoy, principios del 2015, en que me piden actualizar mi perfil como bloggera de Wordpress, sigo escribiendo casi todos los días, leyendo, pintando pequeñas tarjetas y estudiando homeopatía. Por eso, cuando en los aeropuertos me preguntan por mi profesión, digo Ama de casa. Mucho más tranquilizador para los aduaneros.
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2 Responses to La maga: Mirta Colángelo

  1. Maia L.B. dice:

    Hacía mucho que no pasaba por aquí. Me gusta como contás la vida, Diana. Siempre me gustó. Un abrazo.

    • Hola Maia!
      Gracias por tus palabras. No sé por qué, cuando comento en tu blog, me sale este perfil de wordpress y no puedo comentarte nada desde mi último blog, que está en blogger. Pero bueno, igual andamos comunicadas. Abrazo. Diana.

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