Hay días, noches, madrugadas como esta, en las que me pregunto por qué me reconozco tanto en los franceses y sus películas. Si no nací en Francia. Sólo mi madre tenía en sus ancestros algo de esa sangre .Pero nunca supo bien de dónde. Ni cuántos la precedieron o deformaron, hasta llegar a Talavera de la Reina cruzándose con Buenos Aires. ¿El tango? ¿Las películas que nos llevaba a ver de chicas en el SHA, la cinemateca hebraica y su cine arte, cuando tenía un gato negro y no vallas de cemento porque aun no habían explotado bombas en la AMIA ?
Es extraño el devenir, muy extraño. Mamá siempre hablaba de mí como una trágica. Y yo me reía y le preguntaba por qué. Jamás me respondió.
Hoy, mientras esperaba que se subiera mi último experimento audiovisual que comenzó llamándose Despertar o Desayuno y terminó con el trágico nombre de Nido Vacío, me puse a ver una película en la televisión pública, en el único televisor de los tres que hay en esta casa, que además sólo engancha un canal. El siete. El canal del estado. La televisión pública. A veces es canal Encuentro. Y yo encontré una película francesa, de Truffaut, de 1962, el año en que me engendraron, en el televisor blanco y negro. Jules et Jim. La historia de un amor que no sé si todo el mundo aceptaría, entendería. Yo sí. Jeanne Moreau y dos actorazos. Nada más que eso. La gata dormía como en la Cinemateca .La hora pasó y pasó otra más. La vi entera, me conmovió su belleza y su tragedia. Hermoso amor.
Terminó. El corto ya se había subido a youtube. Acá está. ¿Seré trágica? ¿O francesa?
Soy una mujer que escribe, como dice Abelardo Castillo... No soy escritora, pero escribo desde que tengo uso de razón. Es lo que me mantiene viva, además de mi hijo y algunas pocas cosas más. Hasta hace poco pintaba, a veces sigo, pero ya me cansé. Fueron veintreinta años casi, exponiendo por todo el mundo, haciendo muchas pinturas, el otro día alguien decía que Van Gogh hizo setecientas, por ahí ando. Si no más. Vendí acá y vendí allá. Ahora creo que me quedan unas doscientas pinturas, no creo que pinte más. Por eso este blog. Porque siempre pienso que hay muchas profesiones para tener en la vida. No sólo una. Yo comencé pensando que sería arquitecta. Me sorprendí al escuchar a mi ex cuñada diciendo que los menos estructurados estudiaban pintura. Me metí en Bellas Artes y creí que era pintora. Hasta que escuché a mi hermana gemela diciendo en el bar de la Belgrano: ella no va a ser pintora, ella va a ser diseñadora o algo así. Pues bien, aunque mi carrera de pintora funcionó más allá de los 25 años, incursioné en la escenografía y me enamoré de los sets de filmación. Pero al tiempo debí partir y me olvidé los sets, por las notas en diarios y revistas que jamás alimentaron mi ego. Más bien alimentaban en de mis amigos, que para esa época los tenía a montones. Después el mercado de arte se puso duro, ya no era tan fácil vender como antes, entonces me puse a estudiar marketing, por supuesto ya a esta altura había trabajado limpiando casas, asistiendo a odontólogos, enseñando el español y alemán y todo un abanico de profesiones que me hacían sentir más humana. Jamás me sentí una elegida , jamás un talentosa para algo en especial, sí feliz de trabajar en lo que me saliera, todo muta, todo pasa. Después del marketing tuve una época política, de meterme con colectivos de la calle, mujeres golpeadas y niños abandonados, fue enriquecedor golpearme cara a cara con esa realidad. Y al estar en la isla de Lanzarote, en España, un amigo vasco me empujó hacia el medioambiente...y ahí fue juntar todos los pedazos de todo y hacer un trencadis...esa maravilla que hizo Gaudí en el Park Güell...pero España no sólo me descubrió el medioambiente gracias a este amigo, gracias a otro, valenciano, y una escritora argentina, me dieron el gran empujón, el que me decidió a ponerme las pilas para publicar lo que tenía escrito, en eso estoy, aunque mi vagancia y mi asco por las relaciones públicas pesen a veces más. Junto con la escritura vino el cine. Por eso, cuando en los aeropuertos me preguntan por mi profesión, digo Ama de casa. Mucho mas tranquilizador para los aduaneros.
Gracias Mariluz… jaja..me encanta que sos la única que escribe…como yo, yo no puedo dejar pasar algo que leo, sin emitir opinión, salvo que no pueda opinar sobre lo que lea, porque no lo entienda o no lo comparta, pero es curioso…la cantidad de gente que me escribió por el corto, al fb en privado, al mail en privado, en fin… y así visto parece siempre que sos la única que lee…bueno, muchas gracias señora!
Me gustó el corto, señora
abrazos
Gracias Mariluz… jaja..me encanta que sos la única que escribe…como yo, yo no puedo dejar pasar algo que leo, sin emitir opinión, salvo que no pueda opinar sobre lo que lea, porque no lo entienda o no lo comparta, pero es curioso…la cantidad de gente que me escribió por el corto, al fb en privado, al mail en privado, en fin… y así visto parece siempre que sos la única que lee…bueno, muchas gracias señora!